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Ingredientes de la cerveza artesanal I: Agua y malta

Si todavía no te manejas muy bien en el mundo de la cerveza artesanal, has venido al lugar correcto, ya que comenzamos una serie de post para que podáis conocer y aprender paso por paso las maravillas de esta bebida. Comenzamos con los ingredientes de la cerveza.

Lo primero, es conocer con que se elabora, es decir, los ingredientes de la cerveza artesanal. Aunque los cerveceros más avanzados se atreven a experimentar añadiendo ingredientes diferentes, lo fundamental es que haya estos cuatro: agua, malta, lúpulo y levadura. Como curiosidad, en 1516 Guillermo IV de Baviera (que tenía intereses económicos en el sector) decretó la Ley de Pureza (o Reinheitsgebot, en alemán) que prohibía la elaboración de cerveza con otros ingredientes que no fueran agua, lúpulo, y cebada malteada (la levadura se descubriría más adelante, pero eso es otra historia).

Aunque parezca mentira, únicamente con estos cuatro ingredientes se consiguen elaborar muchísimos estilos y tipos de cerveza diferentes. En este post nos dedicaremos a los dos primeros, el agua y la malta, por lo que tendréis que estar atentos a futuros posts si lo que queréis es saber qué es eso del lúpulo, y si la levadura es la misma con la que hacéis el bizcocho.

Agua

Aunque parezca que no, la procedencia del agua puede variar mucho los matices de cada cerveza, y es que si el agua sabe mal, seguramente la cerveza que se elabore también. Son muchas las características del agua que influyen, y en un futuro nos centraremos en ellos detalladamente, pero para introducirse basta decir que si son blandas (con pocos sales y minerales), son perfectas para estilos Pilsen o Pale Ale, ya que les proporciona color y sabores característicos de este tipo. Por el contrario, un agua más dura (con más sales y minerales) será adecuada para cervezas oscuras como Porter o Stout. Es pura química.

Si queréis saber algo más sobre el agua, la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles (una eminencia en este mundo), ha elaborado dos artículos que podéis leer aquí y aquí.

Malta

Junto con el agua, el ingrediente base de la cerveza. La malta no es más que cereales (cebada, el más común, pero también trigo, centeno…) que ha pasado por un proceso de malteado, es decir, remojar los granos hasta que germinan y posteriormente secarlos con aire caliente, tostándolos hasta conseguir el color y sabor deseados para la cerveza.

¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo, si malteas cebada y el proceso de tostado lo haces a baja “potencia”, obtendrás una malta clara para elaborar una cerveza de cebada (la más conocida), con un color rubio. Por otro lado, si malteas por ejemplo trigo y lo tuestas mucho, conseguirás una cerveza de trigo oscura (o negra). Y por supuesto, una cerveza elaborada con maltas oscuras, tendrá un sabor más tostado.

Es decir, que la malta le aporta a cada estilo de cerveza un sabor base particular (tostado, a café o chocolate; o más orientado al cereal, a pan), y su color. Y ojo, porque una cerveza más oscura no significa que vaya a tener más alcohol. Pero eso lo descubriremos más adelante…

¡No te pierdas el próximo post sobre los ingredientes de la cerveza artesanal!

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